jueves, 15 de octubre de 2009

LA SONRISA DE LAS HISTORIAS


Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com

La pasión nació muy temprano. Cuando tenía uso de razón, Juancho’ en su intención de influir en los gustos de su hijo, ya me llevaba a ver todos los partidos de nuestro equipo. No eran dioses de la televisión, mucho menos autografiaban camisetas. Me daban la mano, los saludaba, les gritaba, eran nuestros, muy nuestros. Ellos representaban a un pueblo llamado Guarne, muy cerca de Medellín, y por ellos me apasioné por el fútbol y de ahí en adelante la pasión por el deporte se desbordó por ser una de esas personas que escribía en los periódicos o hablaba en la radio o la televisión. Alfredo Molano y Germán Castro Caycedo fueron mis primeras experiencias por gusto frente a la escritura. Quiero escribir historias como ellos me dije en el colegio. Seis años más tarde comprobaría que había sido la mejor elección perseguir las historias a través del periodismo. Me imaginé el gol más largo del mundo de Osvaldo Soriano, navegué entre las comparaciones del Real Madrid y Barcelona con Juan Villoro. Asistí a la iglesia con más adeptos del mundo, esa me la mostró Manuel Vásquez Montalbán. Eduardo Sacheri me narró los cuentos de fútbol más bonitos que había leído en poco más de 21 años. Pero Roberto Fontanarrosa me hizo reír hasta no poder, ahí comprendí que las historias también deben tener humor, mucho humor. Una sonrisa era lo más bonito de alguien que me leía, una sonrisa se había convertido en mi objetivo cuando me sentaba a escribir en una sala de redacción o a narrar a través de un micrófono. Con una sonrisa he navegado muchos años, aunque en el camino se han cruzado varios obstáculos.
Ángulo Deportivo, así se llama el programa radial en el que iniciaron las ilusiones y las decepciones. Allí comprendí que el objetivo era buscar y utilizar una manera diferente de contar, de ilustrar y de informar. En una cabina, que no superaba los dos metros de ancho por tres de largo, descubrí que la radio era mágica. Era una noche de cuentos en la cama, escuchando a mi papá leerlos y obteniendo en mí la imaginación. La radio pelea con la imagen, porque al escuchar se sueña y se fabrica una realidad paralela a la de un campo deportivo. Y eso buscaba. Luego de más de dos años de hacer un noticiero deportivo, emprendí una hazaña, un sueño que buscaba el periodismo alterno, o por lo menos quería rescatar aquellos elementos del periodismo que los ‘empíricos’ habían olvidado y dejado en un baúl. Aquellos personajes, marcados por la publicidad y la venta de productos, se dedicaron a narrar promociones que a buscar la imaginación de los radioescuchas.
Se olvidaron de los perfiles y las crónicas, dejaron atrás la historia y se preocuparon por el presente. Acogieron los gritos, las burlas, los regaños y algunos se atrevieron a decir que sus comentarios no influían en la violencia en los estadios, cuando eran ellos los que agitaban las masas después de un partido. Los que acusaban, señalaban e insultaban sin medir el resultado de esa irresponsabilidad. ¿Y ellos son los verdaderos periodistas del país porque todos los escuchan?
Emprendí mi proyecto, soñé con unas transmisiones deportivas con un grupo de amigos. Y se cumplió. En más de un año entendimos que era posible y que la ‘independencia’ la buscábamos nosotros, la narración alterna la encontramos y soñamos con un equipo marcado por los problemas económicos, pero rico en jugadores que como nosotros querían dar lo mejor de sí. Con el Deportivo Rionegro, un equipo de segunda división, nos empapamos de periodismo. Era obligación hacer una crónica o un perfil de cada jugador. Todo pasó a ser innato y se convirtió en un ejemplo para los compañeros de la academia.
Periodista que no sepa escribir no es periodista. Es una de las ideas que siempre tuve. En las letras se marca la diferencia, porque en la radio entendí que hablar era fácil para todos, pero escribir no lo era. Ya quería estar en la prensa escrita y cumplí mi objetivo de ingresar a una sala de redacción. En las páginas del periódico El Mundo, de Medellín, emprendí el objetivo de escribir historias que tuvieran el hecho informativo como un pretexto para describir las sensaciones, los pensamientos y los sueños de los deportistas. Ahí estaba la sonrisa, en una violación al día-día informativo del periodismo.
Aunque pretendo encontrar la independencia frente a un medio de comunicación, quiero llegar a un clímax narrativo que me permita dar a las palabras la brillantez de los sueños y la minuciosidad de los detalles. Describir a ‘Kid’ Pambelé con la misma sencillez y calidad narrativa de Alberto Salcedo, así como tener la misma emoción y tensión al contar la experiencia en los conflictos africanos como lo hizo Kapuscinski.

martes, 15 de septiembre de 2009

ADEBAYOR Y EL ARTE DE LA VENGANZA


Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com

¿Influye lo que sucede en el campo de juego sobre los aficionados?
Es claro que la violencia y las agresiones, tanto verbales como físicas en un partido de fútbol, generan reacciones en la tribuna o a la salida del estadio.
Al fin y al cabo el fútbol es una batalla simulada entre dos ‘tribus’ diferentes, con identidad y tradición distinta y un afán inmerso por ser superior al otro grupo.
El fin de semana el Manchester City, último club multimillonario del mundo, y el tradicional Arsenal de Londres disputaron uno de los partidos más importantes de la jornada en Inglaterra. Un partido con antecedentes que volvían el partido más atractivo. Emmanuel Adebayor y Kolo Touré, ex jugadores del equipo londinense se enfrentaban a sus ex compañeros. Ambos prefirieron cambiar de equipo, aduciendo que el City sí era un equipo con aspiraciones grandes, a diferencia del Arsenal que ya jugó una final de Liga de Campeones en 2006 y quedó en varias ocasiones en semifinales de este certamen, demostrando su nivel y aspiraciones europeas.
Claramente estos jugadores africanos pasaron a ganar casi el doble del salario que percibían en su antiguo club. Kolo Touré criticó el equipo, aunque salió con un notable agradecimiento, por su parte, el togolés Adebayor salió en medio de un escándalo en el equipo y así lo sintió en el partido. Los aficionados del Arsenal le silbaron e insultaron en todo el partido, cuando Adebayor tuvo la oportunidad de marcar uno de los goles de la goleada (4-2) cruzó todo el campo de juego y fue a gritarle a los hinchas del Arsenal, esto generó disturbios en la tribuna, pues los seguidores querían ‘acabar’ con él.
Gracias a la provocación de Adebayor, pese a la agresión de los hinchas de su ex equipo, no fue tomada de la mejor forma en Inglaterra y ahora se enfrenta a dos cargos de la federación de fútbol inglesa (FA) por "conducta violenta" y "comportamiento inadecuado" que podrían traducirse en una suspensión de tres partidos.
Adebayor propinó además, una patada en la cara al holandés Robin Van Persie y
celebró de "forma inadecuada" los goles frente a la afición del Arsenal, que le traspasó al City durante el mercado de fichajes estival.
La FA también pidió a la policía de Manchester y a los dos clubes enfrentados en dicho encuentro liguero que les ayuden a identificar a los hinchas que pudieron haberse comportado de forma violenta. Si Adebayor es hallado culpable de los cargos que se le imputan por la FA, bajo la normativa de la federación, podría ser sancionado con tres partidos de suspensión, lo que le obligaría a perderse el próximo derbi de la Premier este fin de semana ante el Manchester United.
El árbitro que medió en ese encuentro, Mark Clattenburg, no penalizó al jugador en el momento, al argumentar que no vio lo sucedido aunque posteriormente este colegiado confirmó que de haberlo presenciado hubiera sacado la tarjeta roja al delantero por "conducta violenta".
La zapatilla derecha de Adebayor golpeó la cara de Van Persie, que necesitó asistencia médica. Claramente el espectáculo pasó a la tribuna y la violencia se trasladó a las afueras del estadio.

Celebración excesiva de Adebayor

lunes, 24 de agosto de 2009

¿BARRISTAS = DELINCUENTES?

Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com


Y el miedo ronda en el ambiente, según las últimas noticias, el Estadio Atanasio Girardot tiene que estar sin las habituales mallas que separan la cancha de la tribuna para el Mundial juvenil en 2011.
El ambiente está tenso en el país, porque si bien se intentará presentar los escenarios deportivos, lo mejor posible para ese certamen mundial, también hay un reto de por medio, disminuir la violencia fuera y dentro de los estadios y crear un ambiente de solidaridad entre los hinchas, aunque la tolerancia y el respeto tienen que ser los valores que vayan más allá del Mundial. No se trata de que el país y la ciudad queden bien, lo importante es organizar un campeonato de este tipo de la mejor manera, pero llevando de la mano los problemas que marcan en la actualidad el fútbol colombiano.

Para ser más precisos, el error es de concepto, desconocimiento y plena ignorancia de los directivos colombianos, o por lo menos, de quienes intentan hacer las leyes para calificar a los hinchas de terroristas, asesinos, delincuentes y drogadictos, sin valorar y sacar a flote las acciones positivas de estas barras populares.

Para desarrollar un poco el tema, debemos aclarar que en el país algunos medios de comunicación quieren definir a las barras populares, como barras bravas.
Quiero iniciar con una respuesta que me dio el sociólogo argentino Roberto Di Giano sobre las barras bravas, las que adquieren ese nombre en el sur del continente:
"Ellas se conforman en la década del 60 a partir del fuerte proceso de aculturación que los altos dirigentes del fútbol y poderosos medios de comunicación intentan implementar en nuestro país. Es una década que se juega un fútbol muy pobre, se especula con el resultado, con la violencia deportiva. Aparecen los integrantes de las barras bravas que le dan la espalda a un juego tan aburrido y, entonces, pretenden dirigir a los demás hinchas en las tribunas".
Estas barras bravas están conformadas por personas que tienen acciones o toman decisiones en un club determinado, en Colombia no se da de esa forma, al contrario, los barristas no tienen voz y voto en las decisiones de los clubes, aunque en ocasiones pretenden hacerlo y gracias a su presión obtienen alguna reacción de los dirigentes para su agrado.
Hay algo claro que dice el sociólogo chileno Andrés Recaséns, "es muy posible que esté comenzando a prevalecer en los medios futbolísticos una moda sobre el comportamiento de las barras; vale decir, que la conducta violenta de algunas barras sea admirada por los miembros de las barras de otros clubes, lo que puede llevar a éstas a esforzarse por seguir el mismo camino. Entre otros motivos, porque eso asegura de algún modo publicidad televisiva para sus integrantes".

Ante los últimos acontecimientos violentos en el fútbol nacional, nómbrese la pelea de barristas de Los Del Sur (de Atlético Nacional) con la fuerza pública en la ciudad de Armenia, o la muerte de un hincha de Santa Fe en 2005, en un encuentro entre ese equipo bogotano y el América de Cali; la muerte de barristas en Medellín, porque algunos inconscientes han llevado la pasión a un límite de desconsideración y excesivo desenfreno. Los anteriores son la mínima parte de los acontecimientos, pero sin duda, son SÓLO estas noticias las que los medios de comunicación transmiten y, por tanto, el único mensaje que percibe la sociedad para calificar y tomar medidas sin conocimiento.

Es difícil sacar conclusiones sobre este tema, pero los políticos colombianos aún siguen pensando que la única forma de parar la violencia es con represión y amenazas, así lo contempla el proyecto de ley que quieren aprobar, donde los barristas podrían ser condenados por 'terrorismo simple' con penas de hasta 15 años de cárcel. Inaudito, increíble, reprochable.

Estos métodos comprueban el 'conocimiento' que tienen quienes pretender aprobar esa ley, ellos se quedaron en el fútbol de 1980, donde los hinchas compartían la misma tribuna, pero la globalización y las corrientes extranjeras han impulsado el fútbol nuestro hacia la polarización del estadio, no está mal que así sea, porque el fútbol es una batalla simulada y el estadio es el lugar de expresión de la identidad con un equipo, con una gente y un sentimiento.

Volviendo al tema del incio, sobre el miedo que hay en el ambiente, es claro, para cerrar, el desconocimiento del fenómeno de las barras y su comportamiento como "tribus urbanas", antes que acciones represivas todavía hay muchas soluciones preventivas y de eso deben estar conscientes las autoridades. Deben controlarse, entre otras cosas, los buses de hinchas que van de una ciudad a otra, identificar las personas y así se puede controlar, de alguna forma, el transporte de armas y sustancias sicoactivas.

En algunas ciudades se han intentado procesos de tolerancia entre los barristas de los equipos de cada ciudad, sin embargo, en muchas ocasiones la rotura de pactos o la actitud de unos pocos, ensucian el papel que han cumplido las partes. Diría que es imposible disminuir a cero la violencia, pero también es claro que para parar las peleas entre los barristas hay que dejarlos hablar a ellos, son estos quienes tienen el conocimiento total del fenómeno, sin excluir a los expertos e investigadores que se han ocupado del tema y dominan, de cierta forma, la totalidad de lo acontecido.

Según Juan Villoro, "quien haya escuchado el furor de un estadio lleno sabe que hay más voces que espectadores: los fantasmas acudieron a la cita".

domingo, 16 de agosto de 2009

61 AÑOS DETRÁS DE LA PELOTA

Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com

El fútbol profesional colombiano está de aniversario, el 15 de agosto de 1948 se jugó la primera fecha del primer campeonato no amateur, una solución para canalizar la tensión y disputa entre los partidos políticos tradicionales. Al final del certamen Santa Fe se convirtió en el primer campeón.

En 1948 los aficionados al fútbol en Medellín asistían al hipódromo San Fernando, en Itagüí, a ver los argentinos y extranjeros que llegaban con una pelota bajo el brazo y una forma diferente de jugar. En ese año, el Huracán, Victoria, Atlético Municipal (hoy Atlético Nacional) y Medellín F.B.C (Independiente Medellín) eran los clubes más importantes de la ciudad, aunque el hipódromo, ante la falta de un verdadero estadio de fútbol, se llenaba por la llegada del América de Río de Janeiro y el Alianza Lima. Pero los peruanos se encontraron en la mitad de uno de los sucesos determinantes en la historia del país. El 9 de abril de 1948 es asesinado el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, el crimen desembocó en una guerra entre militantes del partido Liberal, al cuál pertenecía el líder, y conservador, representado por el presidente Mariano Ospina. La violencia creció tan rápido en el país, que en pocos días el conflicto había invadido toda Colombia.

Como el gobierno nacional necesitaba motivos para disminuir la violencia, aquel apoyó a un grupo de personas, lideradas por Humberto Salcedo, que proponían un campeonato de fútbol profesional, como Argentina, Uruguay y Brasil que habían iniciado 20 años atrás. Así fue como surgió el primer campeonato del país, un 15 de agosto de 1948.

Pero poco antes, en el mes de julio, la División Mayor de Fútbol había hecho una convocatoria a cada liga departamental que quisiera estar en el fútbol profesional. De Medellín, los cuatro equipos más importantes querían salir del amateurismo, aunque el Medellín y el Atlético Municipal, gracias a su insistencia, debutaron en el rentado el 15 de agosto. Los otros equipos de 1948 eran Millonarios, Santa Fe, Once Deportivo, Deportes Caldas, Cali, América, Junior y Universidad.

El Municipal lo hizo de local ante la Universidad Nacional, que tenía como sede a Pereira. El jugador antioqueño Rafael Serna se encargó de anotar el primer gol del fútbol rentado, puesto que el encuentro se disputó a las once de la mañana para evitar entorpecer la programación hípica de la tarde. El otro gol, del 2-0 definitivo, lo convirtió Carlos Rodríguez. Mientras que el Medellín debutó con cuatro goles en contra ante el América, en Cali.

Cuando suene el pitazo a las 3:30 p.m., el fútbol colombiano celebrará un año más, de acoger en sus canchas, el deporte más popular del mundo, nacido en las public schools inglesas en la mitad del siglo XVIII.

lunes, 10 de agosto de 2009

¿PROBLEMA DE FILOSOFÍA?

Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com


En la temporada 2003-2004, el Arsenal pasó a la historia por ser campeón invicto en Inglaterra y por alargar en más de cincuenta partidos una derrota en su contra.
Los ‘gunners’ se caracterizaron por tener algunos de los mejores jugadores del mundo en la última década, no teniendo los más mediáticos, pero sí caracterizándose en su juego por la calidad de los jugadores y el buen juego que demostraban.
Patrick Vieira, Fredric Ljungberg, Robert Pires, Sylvain Wiltord, Sol Campbell, David Seaman, Jens Lehmann, Lauren, Kanú, Bergkamp, Ashley Cole y el gran Thierry Henry fueron algunos de los jugadores que hicieron al Arsenal, uno de los más reconocidos en el mundo.
Arsène Wenger, técnico del equipo tiene una filosofía de apostar por los jóvenes, de promover nuevos talentos y aún así ha llegado a una final y dos semifinales de Liga de Campeones aunque no ha conseguido ganarla.
En este verano se fueron Adebayor y Touré, el primero seguido por el dinero que le ofrecían, aunque afirmó “que el Manchester City es un equipo con ambición que sí quiere cosas grandes”, mientras que el marfileño Kolo Touré, titular indiscutido del club londinense, dijo a su llegada a Manchester, que el Arsenal “ya no tiene referentes y ha dejado ir a todos los jugadores de experiencia”.
"Soy muy optimista en cuanto a la nueva temporada y muy positivo con respecto a este equipo", dijo Wenger antes de la primera fecha de la temporada donde su equipo enfrentará al Everton.
Y es que en el club inglés todavía hay ciertos rumores que aquejan al equipo, ante las recientes declaraciones del secretario técnico del FC Barcelona, Aitor 'Txiki' Bagisristain, quien reconocía que existen posibilidades de contratar a un nuevo refuerzo para el Barcelona y en las que no descartaba el interés del club por el capitán del Arsenal, Cesc Fábregas, Wenger simplemente comentó que "por el momento" no había ninguna novedad inminente en el mercado de traspasos en lo referente a su plantilla.
Y es preocupante que se fuera otro jugador de la talla de Cesc para el Barcelona. Adebayor, goleador y titular abandonó el club, Touré, líder de la defensa, hizo lo propio, mientras que la salida del líder del equipo podría ser más que catastrófico
Aunque el entrenador cree que el equipo "ha mostrado calidad en cada partido" de la pretemporada, es para preocuparse que el “míster” afirme que no van a hacer contrataciones cuando se van los emblemas.
De ser el mejor equipo temporadas atrás, el Arsenal se resigna a no luchar por el título y a pelear por el último lugar para la Liga de Campeones, preocupante si se tiene en cuenta que el Manchester City parece llegar con una mejor plantilla para afrontar la temporada.
Arsenal ha sido el rey del buen juego en todo el mundo y su filosofía se caracteriza por brindar una buena impresión, es difícil entender cuando dejan salir a los más experimentados para seguir adquiriendo menores de 20 años.
Hay que esperar.

lunes, 6 de julio de 2009

UNA GACELA RESUENA EN ITALIA

Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com


Cuando Faustino Asprilla superó al arquero Abel del Atlético de Madrid con un soberbio cabezaso, en nuestro país los colombianos no celebraban tanto desde el gol de Freddy Rincón en Italia 1990.

En 1993 Faustino Hernán Asprilla Hinestroza empezó a conocerse como la Gacela Negra, aunque su carrera se vio enmarcada por actuaciones que atentaron a su carrera, al ‘Tino’ no se le puede negar lo que hizo por el fútbol colombiano y el posicionamiento del mismo en todo el mundo.

Los dos goles que le anotó al Atlético de Madrid provocaron titulares como “Asprilla es el matador”, “La pantera negra del Parma rasguña al Atlético”, “Faustino: gambeta, magia y gol”, estos titulares aumentaron la popularidad de un delantero que se posicionaba como uno de los jugadores más costosos del mundo.

En tres meses, el colombiano pasó de ser un jugador más del equipo italiano a convertirse en uno de los 10 más caros, con un precio que no bajaba de los 10 millones de dólares. En ese momento, los jugadores más costosos estaban en el fútbol italiano, como Lentini (30 millones de dólares), Van Basten (25), Gullit (21), estos tres primeros en el Milan, mientras que Baggio (18) y Viali (17), en Juventus, eran cuarto y quinto en el escalafón. Les seguían el milanista Papin (12), ASPRILLA (10), Gascoigne del Lazio (9.5), el chileno Zamorano (7.5) jugador del Real Madrid y Sosa del Inter (7).

Asprilla había aumentado su popularidad, su calidad y su nivel futbolístico. El año de 1993 fue clave en la carrera del colombiano, Faustino marcó el gol que le quitó al poderoso Milan, un invicto de 58 fechas sin conocer la derrota.

La Pantera o Gacela como era conocido, inició su carrera en la vieja cancha del barrio San Antonio, en Tuluá, Valle; en el colegio Guillermo Martínez, Asprilla fue el goleador del equipo en los Campeonatos Intercolegiados. Luego formó el equipo Salseros con sus amigos cercanos para competir en las Olimpiadas del Barrio, pasó por varios equipos de barrio hasta que llegó a la Selección del Gimnasio del Pacífico y luego al de Arroz de Los Andes hasta llegar a la Escuela Carlos Sarmiento Lora.

Con 18 años el ‘Tino’ debutó con la selección juvenil de Valle, en el Deportivo Cali no valoraron su talento y recaló en el Cúcuta Deportivo que pagó 10 millones de pesos. Muy pronto, Atlético Nacional compró por 50 millones de pesos los goles del goleador del Cúcuta y fue clave en la obtención del quinto título de Nacional.

Asprilla fue protagonista de la Selección Colombia en las eliminatorias para los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, muy pronto apareció Ricardo Fuica y el director general del Parma, Gian Battista Pastorello compraron al ‘Tino’ por cinco millones de dólares.

Faustino con sus goles le dio al fútbol colombiano el reconocimiento que necesitaba después de la Copa Libertadores de 1989 obtenida por Atlético Nacional y el fútbol de la selección en Italia 1990.

El pasado fin de semana Faustino Asprilla hizo su partido de despedida, aunque no anotó goles, su campaña como futbolista seguirá en el recuerdo como uno de los mejores deportistas que ha tenido el país.

jueves, 2 de julio de 2009

EL CAPITÁN ETERNO

Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com


Cuando el pibe Valderrama le dijo adiós a la Selección Colombia, Andrés Escobar recibió la cinta de capitán del entrenador Francisco Maturana por su caballerosidad, comportamiento, profesionalismo y gran personalidad que lo caracterizaba dentro del grupo.

Con solo 20 años, Andrés debutó con la camiseta verde en 1987, aunque jugó en el Young Boys de Suiza, su carrera con Atlético Nacional marcó su historial como deportista.

Fue pretendido por la Fiorentina y el AC Milan cuando se despidió un dos de julio de 1994 por razones inexplicables. Era Franco Baresi, zaguero del equipo milanista, uno de los grandes ídolos del “Calidoso” y el jugador que posiblemente iba a reemplazar el colombiano, ya que el defensor italiano tenía 35 años y su carrera estaba expirando.

Andrés Escobar Saldarriaga nació en Medellín el 13 de marzo de 1967, y en su corta carrera como deportista profesional (siete años), el “Calidoso” fue campeón juvenil en 1985 y campeón Sub-23 en 1987 con la selección Colombia. Con Nacional ganó la Copa Libertadores de 1989 y logró el campeonato nacional en 1991 con la camiseta verde.

Alguna vez, Santiago Escobar, hermano del “Calidoso”, dijo que “mi hermano siempre soñó con jugar en el fútbol internacional. En Colombia tuvo ofertas de algunos equipos, como América, Junior y Cali, pero era tan grande el amor que sentía por Nacional, que siempre rehusó pertenecer a institución diferente a su amado Atlético Nacional”.

Andrés jugó además, 49 partidos internacionales con la Selección Colombia, pero fue el encuentro ante Inglaterra en el estadio de Wembley el más importante, porque allí anotó el primer gol de sus 17 conseguidos en su corta carrera.

El “Calidoso” participó de la Copa América de 1989, jugó las eliminatorias y el Mundial de Italia 1990, además de la cita mundialista cuatro años más tarde.

Hoy se cumplen quince años del asesinato de Andrés Escobar, luego de jugar el Mundial USA 1994. Un autogol fue la causa directa e indirecta de su muerte, desastrozo e incomprensible que un juego termine con la vida de los ídolos, pero su muerte debe ser una lección para una nación que se dejó llevar por los medios de comunicación hasta llegar al fracaso, la muerte y la frustración.

Esa cinta que recibió como capitán aún se conserva en la memoria colombiana. El Caballero del fútbol conserva ese liderazgo y esa tranquilidad en las familias verde y colombiana, porque Andrés continuará en nuestra memoria para tener presente que el fútbol es un juego, un espectáculo y una expresión de la vida, no lo contrario.

ANDRÉS ESCOBAR, UNA GAMBETA A LA MUERTE