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sábado, 6 de febrero de 2010

TRESSOR SÓLO PIENSA EN SU EQUIPO

La historia de los clásicos es, en parte, la historia de la ciudad. Desde hace más de 60 años, Medellín y Nacional dividirán los sentimientos en Antioquia. El último campeón no tendrá a Javier ‘Choronta’ Restrepo, pero debutará el delantero paraguayo Mario Edison Giménez.



Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com
En la década de 1940, en aquel fútbol prehistórico, el Medellín fue el monarca de los torneos de primera categoría que organizaba la Liga Antioqueña de Fútbol. Huracán era el contrapeso del equipo más popular, pero su nivel tampoco alcanzaba para vencer al ‘equipo de la camiseta que no se destiñe’, como le decían al ‘Rojo’.
Unión Indulana (hoy Atlético Nacional) no era gran protagonista, pues estaba varios escalones abajo del equipo más popular de la región. Llegó el fútbol profesional y el Unión ya era Atlético Municipal y dos años más tarde, en 1950, sería Atlético Nacional.
Es que era el mejor equipo, dicen en ocasiones aquellos ancianos que vieron a ese gran Medellín F.B.C. Cerca de tres años se adueñó de los clásicos regionales y no daba cabida para que el otro equipo de la ciudad hiciera contrapeso.
Las razones: Medellín se caracterizó por ser el equipo popular, el de la gente, y además, tenía los mejores jugadores y ahí ya no hay discusión.
Como en esa época el equipo rojo mantuvo firme su monarquía, desde el 13 de mayo del año pasado el Medellín no cae con Nacional. Mejor fútbol, sumado al último campeonato, es un fuerte argumento para que ‘El Poderoso’ pueda alargar su invicto, acompañado del buen juego.
Y seguro que Tressor Moreno puede ofrecer al partido una cuota de emoción y de seguridad para que los atacantes del visitante de hoy puedan tener opciones claras para anotar.
Hace tres semanas está entrenando en la ciudad y, de verdad, Leonel Álvarez lo ha sorprendido. “Llevaba cuatro años y medio en México y no me había tocado un entrenador que exigiera tanto en cuanto a la parte táctica y que trate de corregir a los jugadores lo que más pueda. Eso es importante porque eso crea una responsabilidad en la cancha y, sabiendo de que todo lo que has trabajado en la semana, no puedes descuidarte un segundo porque te cuesta un partido”, contó este chocoano de 31 años.
Sin Javier ‘Choronta’ Restrepo, el DIM suplirá su ausencia con el joven Juan López, de 19 años, y quien ajustará dos partidos como titular en la mitad de cancha. Seguro serán más compromisos de titular porque el ‘Choro’ estará, por lo menos, tres semanas fuera de las canchas.
“Yo creo que la diferencia se va a notar mucho en el medio. Si llegamos dos o tres veces hay que hacer los goles. Tú le perdonas la vida a un rival en un clásico y de una u otra manera en una jugada pueden sacar la victoria”, aseguró Tressor.
Al chocoano no le gusta hablar del rival y prefiere preocuparse por su equipo. “Uno tiene que tratar de suplir las falencias que uno debe tener en el equipo y no pensar tanto en el rival. El rival cuenta mucho pero es más importante el trabajo que nosotros hagamos en la semana”, argumentó.
Leonel Álvarez contará con el debut del delantero paraguayo Mario Edison Giménez, desplazando a César Valoyes, quien será emergente.
El clásico 261 es fundamental para Medellín. De un buen resultado depende la tranquilidad con la que afrontarán el debut en la Copa Libertadores ante el Cerro Porteño en Paraguay. “La Copa todavía no la vivo porque todavía me espera el clásico”, recordó el hombre de las ideas, Tressor Moreno.

viernes, 29 de enero de 2010

EL BARRENDERO DE LA ZONA IZQUIERDA

Roberto Carlos Cortés, Tressor Moreno, Anselmo de Almeida, José Alejandro Vasco, Lewis Ochoa y Nelson Barahona, las contrataciones del Medellín para 2010, ya fueron ostentados ayer por el presidente Jorge Osorio Ciro, de cara a la Liga Postobón I que comienza hoy. Llegó el debut y el ‘Rey de Corazones’ ya palpita la defensa del título.



Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com
Es escaso, atípico, extraño y hasta curioso encontrar jugadores que se sientan ligados a un equipo de fútbol. En ocasiones danzan como bailarinas que van de un lado a otro. Algunas veces vuelven a su casa, aunque en otras el interés se limita, solamente, al beneficio económico. Encontrar deportistas de corazón e identificados con un equipo es muy difícil.
“Una vez le dije que porqué no me hacía un contrato vitalicio”, le dijo en una ocasión Roberto Carlos Cortés al presidente del DIM, Jorge Osorio Ciro.
De nuevo en casa, con el equipo que ama, como si tuviera 18 años y fuera a debutar de nuevo, así se siente el lateral antioqueño Roberto Carlos. ¡Cómo no querer al Medellín si es recibido como un hijo!
Al lado de Tressor Moreno, Anselmo de Almeida, José Alejandro Vasco, Lewis Ochoa y Nelson Barahona, Roberto Carlos Cortés fue presentado ayer como una de las seis contrataciones que hizo el Medellín para jugar los tres torneos que tiene que afrontar esta temporada.

Bienvenida sin despedida
“Roberto, especialmente a vos, bienvenido a nuestra institución y ojalá te quedes para siempre”, fueron las palabras de Jorge Osorio Ciro.
Tal vez, una bienvenida sin despedida, para que se quede con el equipo en el que se convirtió en ídolo. El presidente del club, con su acostumbrado carisma quiso, decir la verdad sobre el ‘Choto’ Cortés.
“Pero que cuente la verdad. Él me dice de manera respetuosa ‘Don Jorge’, cuando está más cariñoso me dice ‘enano’. ‘Don jorge, aunque sea de barrendero de aquí no me sacan’”, pronunció el dirigente las palabras que le había dicho tiempo atrás el jugador.
El lateral dejó claro que su deseo es estar en Medellín y el cómo no importa. El corazón es más fuerte que cualquier razón.
“Cuando termine mi carrera como futbolista quiero seguir como técnico, ojalá Dios quiera y se me dé, de morir acá en el rojo”, manifestó el jugador, que como Vasco, Ochoa y Moreno, regresan a una institución a la que están muy ligados. Mientras que Nelson Barahona y Anselmo de Almeida desean escribir una historia importante como la de la quinta estrella del DIM, que ahora es dorada.
“Este Medellín del año pasado comenzó a escribir una historia diferente. Queremos aportar todo lo posible para que el Independiente Medellín llene de gloria y alegría a la hinchada”, manifestó el médico Osorio Ciro. Y dorada será esa estrella en el uniforme, por la campaña y las cifras que acompañaron ese importante título del último campeón colombiano.

Debut ante Santa Fe
“Con Leo (Álvarez) hemos trabajado mucho lo que él pretende en la cancha. La idea básica es que nosotros podamos ser técnicos en la cancha. Ahorita tengo la oportunidad de jugar donde más me gusta”, contó Tressor Moreno, que hoy será novedad en el Medellín.
El campeón aparecerá frente su hinchada a las 8:15 de la noche cuando juegue con Santa Fe. La reaparición de Tressor Moreno, el reemplazo de Juan López por Juan Esteban Ortíz y la vuelta a casa de Roberto Carlos Cortés, son las novedades para el inicio de campeonato. No está confirmado que pueda jugar Nelson Barahona, pues tiene fecha de sanción por acumulación de tarjetas en el Atlético Huila. Sin embargo, el panameño podría actuar si es habilitado por la presencia del volante Javier Calle en la Selección Colombia Sub-20.
Hoy regresa, triunfante y alegre. Roberto Carlos Cortés volverá a jugar como lateral izquierdo porque Juan David Valencia está suspendido. El ‘Choto’ no se imagina la ovación cuando sea coreado su nombre en la tribuna. Va a dejar atrás la ‘mala fama’ que se formó cuando salió por la puerta de atrás del Medellín, porque hay que dejarla “bien enterradita”, pues así sea como barrendero, este lateral quiere quedarse para cuidar eternamente la zona izquierda del Poderoso.

lunes, 21 de diciembre de 2009

EL LEÓN DEVORÓ SU PRIMER TÍTULO

En otra etapa de la vida vinculado al fútbol, Leonel Álvarez regresó a su vida original, la misma que lo catapultó como un caudillo en la cancha y un muro de contención contra el ataque rival. Con las ganas, liderazgo y tendencia hacia el ataque, el León anda suelto cazando el fútbol que debe tener el balompié colombiano.


Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com
Y todo el estadio cantó ‘Leonel, Leonel’. Llevó alegría al pueblo y regó de gloria el sueño del Medellín. Su cabello, cuan mitológico como el de Sansón o Jesús, conserva su elegancia y reconocimiento de décadas. Llegó de Remedios, Antioquia, un municipio del Nordeste antioqueño, pero para el recuerdo futbolero, su cabello, no tan largo como ahora, fue creciendo como el talento. Y en el Barrio Pablo Sexto, en el Nororiente de la ciudad, fue visto como una joven promesa.
Algunas canas se vislumbran en su cabellera, ya son 44 años, y de ese auténtico corte de cabello que recuerda la década del 80, Leonel conserva la autenticidad.
En el barrio Pablo Sexto, ese flaquito mostraba que tenía carácter y capacidad de jugar el fútbol profesional. Arturo Villegas, un veterano en la casa de talentos para el Independiente Medellín, lo eligió.
“Humberto Hernández, un profesor de él, me lo recomendó, me dijo que fuera a ver jugadores y yo lo escogí allá”, recuerda Alirio Álvarez, trabajador del DIM desde 1956. “Con solo verlo una vez me lo traje”, agrega este hombre de 74 años.
Siempre quiso jugar en el Medellín. Leonel sólo estuvo un año con Arturo Villegas, pues pasaría a manos de Alirio Álvarez. Él si tendría la oportunidad de tener a ese muchacho entre 1979 y 1983. Se recuerda que estuvo en equipos de Liga como Creaciones Crack y Apuestas la 53, pero al final de la temporada de 1983 llegó al DIM y debutó ante Deportes Caldas.
Al año siguiente, con más categoría y experiencia, ya era un león en la mitad de cancha. Los jugadores peruanos del DIM que se fueron de vacaciones, llegaron en 1984 y encontraron a un muchacho llamado Leonel de Jesús Álvarez Zuleta dueño de un medio campo, consolidado y seguro, como lo sería siempre.
Tanto aprendió como jugador que el tiempo que pasó desde que jugara con el Quindío, hasta que se vistió de asistente técnico en el Deportivo Pereira, al lado de Hugo Gallego, pareciera que no hubiera existido. Se preparó en el Centro de Alto Rendimiento de Barcelona, España, y fortaleció su liderazgo a un lado de la cancha.
Su condición física muestra que todavía puede manejar el medio campo de un equipo. Aunque a veces muestra intenciones de meterse a la cancha para aportar con sus ganas, la verdad es que con su fuerte voz y esos silbidos que significan un orden táctico del equipo en la cancha, no hay necesidad de que el león vaya a devorar rivales.
Siempre demostró ser un líder, diría Alirio Álvarez, el segundo técnico de Leonel, porque “era un caudillo, un líder que suplía sus deficiencias técnicas con ese ímpetu, con esa berraquera”.
No eran tan bueno con su pierna izquierda y el cabeceo, pero construía un muro antes de que llegaran los rivales. Ellos chocaban con esa fuerza que aún inspira el fuerte Leonel.
Si bien fue un creador de ideas en el ataque, en el fútbol profesional lo conocimos como un rompedor de ilusiones, de jugadas y gambetas. Primero soñó con jugar en el Medellín y, como todo futbolista, añoró estar en una liga europea.
Pasó por equipos como Independiente Medellín, Atlético Nacional, América de Cali, Real Valladolid (España), Dallas Burn (Estados Unidos), Veracruz (México), New England Revolution (Estados Unidos), Deportivo Pereira y Deportes Quindío. De cada técnico aprendió, con cuidado comprendió que además de conocimiento táctico, su liderazgo le podía aportar cuando continuara en la dirección técnica de un equipo.
Rodeado de Francisco Maturana, Hernán Darío Gómez, Hugo Gallego, Hugo Castaño, Santiago Escobar y Julio Comesaña, era suficiente para hacer escuela. Jorge Osorio Ciro habló con Leonel, lo propuso como asistente técnico interino y a la salida de Santiago Escobar, el 'León’ tuvo el mundo entero a su disposición. Ordenó a las gacelas en los costados y los caballos en la defensa. A cada uno de los jugadores cualificó sus funciones y para su sorpresa salió campeón.
A ese niño tímido, longilíneo y de cabello largo, el carácter lo forjó como ese caudillo que tiene como objetivo atacar, usurpar y amenazar. Así es el juego que planteó con el Medellín. El 'León’ hizo de las suyas y organizó las funciones de la selva. Impuso su ley y cazó el sueño que tuvo de niño: ser campeón con el Medellín.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

EL 'CAIMÁN' ELIGIÓ SER UN ZAMORA

Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com




Efraín quería ser un cantante tan famoso como Carlos Gardel o un arquero tan reconocido como el español Ricardo Zamora.
“Ese era un pedido que le había hecho a la Virgen del Socorro siendo muy niño, y se confirma en el Campeonato Mundial de Chile en 1962. Un crítico español me citó en el libro de Chile de 1962: “Efrain ‘el Caimán’ Sánchez, el Zamora latinoamericano”, recuerda desde Bogotá, a sus 82 años, Efraín Sánchez. En ese Mundial se cumplió su sueño.
Antes, en 1948 cuando es contratado por el San Lorenzo de Argentina, Efraín se convirtió en una estrella igual o más importante que los foráneos que actuaban en el naciente Fútbol Profesional Colombiano. Luego, cuando jugaba con equipos como Millonarios, Junior, América, Cali y Santa Fe, su llegada al Estadio San Fernando, ubicado en Itagüí, era una fiesta. Los aficionados de la ciudad recibían en ese antiguo hipódromo al mejor arquero colombiano de las primeras décadas del fútbol naciente. Su éxito se debió a la dirección que tomó muy joven. O sería su voz la que lo llevaría al éxito o, sin duda, sus reflejos y sus brazos los que lo convertirían en mito viviente.

Cantante o arquero
Al parecer su voz no era la mejor para reemplazar a Carlos Gardel, según su profesor Pedro Biava, que pretendía conformar el orfeón de Barranquilla. La voz del muchacho no era la que necesitaba para ese coro el maestro, pues en el Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do, Efraín tendría más facilidad de romper oídos que de encantarlos.
Como arquero las cosas fueron diferentes. “Cuando yo tenía siete años, en 1934, compraba los caramelos y de 10, uno era de Ricardo ‘el Divino’ Zamora, uno de los más difíciles de conseguir”, recuerda con emoción el ‘Caimán de Boedo’, como fue apodado este colombiano cuando militó en San Lorenzo de Almagro. Ya se había definido por el ‘football’ y sus primeros balones los atajaría en Barranquilla, sin guantes y quemando las palmas de sus manos y sus pies, pues la tierra caliente incitaba a despegar los pies lo más rápido posible del suelo.
Su carrera estuvo a punto de finalizar cuando su rodilla se rompió con apenas 17 años. Para esta época, seis meses es el tiempo previsto para una lesión de ese tipo, pero para la mitad del siglo pasado, ese problema podía derivar en el retiro o en un largo tiempo de recuperación.
“La lesión que tuve fue supremamente grave, tuve la suerte de que en el momento preciso que tuve la lesión en la rodilla, recibí una información de uno de mis entrenadores, Severiano Lugo, jugador de Colombia en el 38 en Juegos Bolivarianos. Apareció la penicilina y trataron de sacarme toda la materia de una inflamación gigantesca. Me dieron ocho meses de inactividad. La penicilina la inyectaron dentro de la rodilla, me alcanzó a limpiar y me dieron ocho meses de incapacidad.
Pero a los cinco meses, ya aburrido, me fui a entrenar en el Romelio Martínez y volví otra vez, no sentí absolutamente nada, y comencé a seguir entrenando. De ahí comencé el hábito con el entrenamiento permanente de martes a viernes y se consolidó la rodilla”, confirma Efraín.
“No tuve suerte como cantante, pero como arquero alcancé la ilusión de mi vida y esose lo agradezco a la Virgen del Socorro”. ‘El Caimán’ se convirtió en el mejor arquero colombiano en muchas décadas y hoy no deja de olvidar la Argentina en la que vivió y las ciudades y países que recorrió cuando era futbolista. Aquella época pasada, cuando eran tan importantes como el sacerdote de la ciudad y tan bohemios y atractivos para las mujeres.

Llegó el amor
A los 12 años, Efraín ya miraba en el Barrio Olaya Herrera a una muchacha llamada Xiomara. “Ella vivía en la calle 68 y 67 y yo en la 67 y 68 en Barranquilla. De muchacho empecé a pasar por el frente de su casa y le hacía un saludo. Al principio no me paraba muchas bolas, después duré siete años de amores. Los primeros tres años de amores fueron de pura señita y eso”, cuenta con emoción los inicios de esa pareja que tiene 60 años de matrimonio y seis hijos.
“Ahora voy a cumplir 61 años con ella, toda la vida detrás de ella. Gracias a Dios hemos conformado un hogar muy bonito con seis hijos y también estoy disfrutando de esa alegría de un matrimonio, porque a Xiomara aún la sigo queriendo, la sigo amando”, asegura con rectitud el barranquillero que nació un 27 de febrero de 1927.

Hasta que llegó a Medellín
Efraín ya había recorrido el país jugando y dejando sus atajadas fotografiadas en la memoria de los futboleros de la época, hasta que llegó al Independiente Medellín.
Fue campeón en dos ocasiones, no sufrió lesiones, dejó grandes amigos y pasó de ser mito para convertirse en un deseo. En 1955 y 1957, el experimentado ‘Caimán’ celebró con el equipo de la camiseta que no se destiñe, los primeros campeonatos del equipo más antiguo de la ciudad, luego del Sporting F.B.C.
“Yo pienso que uno de los mejores momentos en mi carrera deportiva la realicé en el Independiente Medellín, especialmente en 1955, cuando salimos campeones y tuve la oportunidad de jugar todos los partidos del campeonato como en 1957.Y recordar esos tiempos de los hermanos Arriola, de Larry, de ‘Chano’ Villa, de Antonio Patiño y de muchos directivos importantes que estuvieron muy pendientes de nosotros”, recuerda Efraín, pues hacía mucho tiempo no llevaba su memoria al Estadio Atanasio Girardot, el mismo escenario que tenía tan solo dos años cuando él llegó a volar en busca de una pelota.
Aunque es difícil evitar traer a la memoria a José Manuel Moreno, ‘el Charro’, aquel argentino bohemio que bebía y se emborracha hasta la madrugada y los domingos daba clases de fútbol en la ciudad. Destilaba licor, pero fútbol en exceso era su especialidad.
“También recuerdo a Jaime Tobón de La Roche, estuvo Pacheco, Floro Rodríguez, ‘Chema’ Méndez, Ulises Terra, ‘Calonga’, Retamozo, Felipe Marino, ‘Lanza’, el ‘Pibe’ Ortega, Larráz, Contreras. Recuerdo mucho a ‘Colonga’, un virtuoso del fútbol.
Estuvo ‘Espada’, un mediocampista muy bueno también”, recrea Efraín Elías.
De José Manuel Moreno, ‘el Caimán guarda “ese recuerdo imperecedero de un gran amigo, de un gran técnico, de una estrella del fútbol”, un jugador y técnico determinante en los dos primeros títulos del equipo ‘Rojo’.
“A Medellín le agradezco por haberme permitido ser una de las estrellas de los jugadores que conquistamos las estrellas de 1955 y 1957. Del Medellín tengo fotos, fotografías tengo por todos lados”, añade el ‘Caimán’, que gracias a Coldeportes se mantiene vigente, pues es instructor deportivo de esa institución. Efraín Elías dirigió la Selección Colombia, Millonarios, Caldas, Medellín.
“Es una grata sorpresa esta actuación que ha cumplido Leonel”, confirma Efraín, pues no duda en felicitar todo el plantel de jugadores, sin dejar de aconsejar al entrenador del Rojo: “le quiero decir que no se desespere, que las cosas van llegando paulatinamente a medida que va avanzando en experiencia y en los objetivos que él tiene convenientes”, concluye el mítico ‘Caimán’ que se fue de Barranquilla y vive en Bogotá desde 1975.

domingo, 16 de agosto de 2009

61 AÑOS DETRÁS DE LA PELOTA

Juan Camilo Gallego Castro
jcamilogallego@gmail.com

El fútbol profesional colombiano está de aniversario, el 15 de agosto de 1948 se jugó la primera fecha del primer campeonato no amateur, una solución para canalizar la tensión y disputa entre los partidos políticos tradicionales. Al final del certamen Santa Fe se convirtió en el primer campeón.

En 1948 los aficionados al fútbol en Medellín asistían al hipódromo San Fernando, en Itagüí, a ver los argentinos y extranjeros que llegaban con una pelota bajo el brazo y una forma diferente de jugar. En ese año, el Huracán, Victoria, Atlético Municipal (hoy Atlético Nacional) y Medellín F.B.C (Independiente Medellín) eran los clubes más importantes de la ciudad, aunque el hipódromo, ante la falta de un verdadero estadio de fútbol, se llenaba por la llegada del América de Río de Janeiro y el Alianza Lima. Pero los peruanos se encontraron en la mitad de uno de los sucesos determinantes en la historia del país. El 9 de abril de 1948 es asesinado el caudillo liberal Jorge Eliecer Gaitán, el crimen desembocó en una guerra entre militantes del partido Liberal, al cuál pertenecía el líder, y conservador, representado por el presidente Mariano Ospina. La violencia creció tan rápido en el país, que en pocos días el conflicto había invadido toda Colombia.

Como el gobierno nacional necesitaba motivos para disminuir la violencia, aquel apoyó a un grupo de personas, lideradas por Humberto Salcedo, que proponían un campeonato de fútbol profesional, como Argentina, Uruguay y Brasil que habían iniciado 20 años atrás. Así fue como surgió el primer campeonato del país, un 15 de agosto de 1948.

Pero poco antes, en el mes de julio, la División Mayor de Fútbol había hecho una convocatoria a cada liga departamental que quisiera estar en el fútbol profesional. De Medellín, los cuatro equipos más importantes querían salir del amateurismo, aunque el Medellín y el Atlético Municipal, gracias a su insistencia, debutaron en el rentado el 15 de agosto. Los otros equipos de 1948 eran Millonarios, Santa Fe, Once Deportivo, Deportes Caldas, Cali, América, Junior y Universidad.

El Municipal lo hizo de local ante la Universidad Nacional, que tenía como sede a Pereira. El jugador antioqueño Rafael Serna se encargó de anotar el primer gol del fútbol rentado, puesto que el encuentro se disputó a las once de la mañana para evitar entorpecer la programación hípica de la tarde. El otro gol, del 2-0 definitivo, lo convirtió Carlos Rodríguez. Mientras que el Medellín debutó con cuatro goles en contra ante el América, en Cali.

Cuando suene el pitazo a las 3:30 p.m., el fútbol colombiano celebrará un año más, de acoger en sus canchas, el deporte más popular del mundo, nacido en las public schools inglesas en la mitad del siglo XVIII.

miércoles, 29 de abril de 2009

SIN CLUBES COLOMBIANOS EN LA LIBERTADORES, COLOMBIA SIGUE LOS PASOS A BOLIVIA



Sólo las ligas de fútbol más pobres de latinoamérica terminan fuera de la Copa Libertadores luego de la fase de grupos. En las últimas ediciones del torneo de clubes más importante de América, sólo Bolivia y, en algunos casos, Perú, han quedado sin representantes en los octavos de final de este torneo continental.

Así como de Bolivia ya no participan los clubes grandes de este país (Bolívar, The Strongest, Oriente Petrolero), en otros países tampoco asisten clubes que han sido tradicionales en esta competición como Olimpia (Paraguay) y Peñarol (Uruguay), por nombrar algunos ejemplos.

En el 50 aniversario del campeonato continental salieron los conjuntos Aurora y Universitario de Sucre, ambos de Bolivia, de igual forma se eliminaron los colombianos Independiente Medellín y América de Cali en el mismo grupo, quedando debajo de Sao Paulo y Defensor Sporting. Todos los equipos colombianos, sumado Boyacá Chicó, están afuera de la Santander Libertadores.

En el grupo 3 de la Copa Libertadores clasificaron Gremio de Porto Alegre y Universidad de Chile, mientras que el conjunto colombiano Boyacá Chicó quedó afuera de la competición al quedar con 9 puntos, uno menos que el conjunto austral. El conjunto brasileño termina como el mejor club de la fase de grupos del torneo.

Además de la crisis arbitral del torneo local, se suma la crisis futbolística de Colombia en el exterior, porque no puede llamarse de otra forma. Hace cinco años, desde el título de Once Caldas, Colombia no pelea por el campeonato continental, mientras la Selección Colombia está en una posición complicada para clasificar al mundial se Sudáfrica 2010.

Sin embargo, lo más grave tiene una fecha concreta: desde 1984, Colombia no quedaba sin equipos en los octavos de final de la Copa Libertadores.

GREMIO 3 BOYACÁ CHICÓ 0